Hace poco leí un libro llamado Vive tu sueño del autor John Maxwell. Este libro define el sueño como un cuadro inspirador del futuro que infunde energía a tu mente, voluntad y emociones, facultándote para hacer todo lo que puedas para lograrlo.

Cuando estás sometido a una situación clínica, te vuelves un soñador. Al estar en el ambiente del hospital y bajo los efectos de las medicinas, es alentador visualizarte haciendo lo que te gusta, rodeado de los seres que amas y en un óptimo estado de salud. Este tipo de sueños los describo como sueños que valen la vida ya que son ese cuadro inspirador de que hay algo mejor allá afuera esperándonos.

Lo más importante es no darse por vencido y recordar que todo es temporal. Puedes cambiar tu realidad desde que estás en el hospital consultando libros y audiolibros motivacionales, dibujando o escribiendo lo que pasa por tu mente. De ésta manera, aprovecharás mejor tu tiempo y estarás listo para irte a casa en el momento oportuno. 

Al principio, enfocarás tu energía en tu recuperación física y mental. Dice una frase “es la mente la que le dice a tu cuerpo lo que tiene que hacer”. Confía en esta verdad; entre más dispuesto y seguro te sientas, y más positivos sean tus pensamientos se cruzaran personas en tu camino que te motivarán a seguir adelante.

Recuerdo una experiencia que tuve a los pocos meses de perder una extremidad. Mis vecinos, una pareja de atletas paralímpicos, me invitaron a asistir a la edición 38 de los  Juegos Nacionales Sobre Silla de Ruedas en San Luis Potosí, México. Fue un viaje que me enriqueció mucho ya que además de conocer otras personas que tienen alguna discapacidad, me motivó a inscribirme a una nueva actividad deportiva, lanzamiento de jabalina.

No pierdas las esperanzas, piensa que todo lo mejor está por venir. SUEÑA EN GRANDE.  

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Estefania Cervantes, fundadora de Ampuvalia, A.C.