¿Sabías que no solamente los soldados de guerra pueden desarrollar un Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT)?

El trauma es el recuerdo de un evento que fue almacenado disfuncionalmente en las redes de memoria. Existen dos diferencias importantes cuando se habla del trauma. El trauma simple, que se refiere a un evento aislado, que, si no es trabajado, puede desarrollar TEPT. Y el trauma complejo, que se refiere a cuando el evento traumático es repetido y continuo (en este también es muy común desarrollar dicho trastorno).

El trauma se aloja en el cuerpo, es por esto que se experimentan flashbacks, sueños repetidamente en torno a lo sucedido, sensaciones corporales y emociones. Me gusta pensarlo como un “loop”. Imagínense una escena de una película que se repite una y otra vez. Esto hace muy difícil pensar el trauma como un evento que sucedió en el pasado y es por esto que nos tiene alerta constantemente. El estar asustados todo el tiempo no sólo nos impide ser creativos o cariñosos: nos impide sanar.

Sin embargo, hay muchos métodos para la superación del trauma, aquí mencionaré tres: (1) Reestablecer el sentido de comunidad: Los lazos sociales que tenemos son parte de nuestra esencia, y dicha calidad de lazos nos ayudan a nuestra calidad de vida. (2) Jugar, cantar y bailar: Esto nos da la oportunidad de interactuar recíprocamente, de regular el estado fisiológico y relacionarse para que los individuos se sientan seguros. (3) Un proceso terapéutico, ya que es importante expresar la verdad y liberar las tensiones que se albergan en el cuerpo y mente.

La meta de este proceso, es dejar el suceso en el pasado, para poder disfrutar del aquí y el ahora.

Por: Michelle Levy, Psicóloga
Egresada de la Universidad Iberoamericana